Receta de espaguetis de calabacín.

Espaguetis de calabacín

Hace 8 meses tomé la decisión de iniciar una dieta vegetariana. No fue algo que me pasara de un día para otro ni que hiciera por “probar”. Llevaba muchos meses notando que mi cuerpo no me pedía ya comer carne y el pescado lo incluía en contadas ocasiones.

Cuando decides empezar una alimentación sin carne animal y lo expresas, algunas de las reacciones más comunes son : “Vas a estar más débil” “La carne es totalmente necesaria” “Se te va a caer mucho más el pelo” “Te pondrás más enferma” y un largo etc. No voy a contar los motivos que a mí me llevaron a iniciar este camino, porque no pretendo convencer a nadie. Lo que sí quiero compartir es que en mi caso, ninguno de esos comentarios se han cumplido y a diferencia de encontrarme más débil, me encuentro con más energía que nunca. Mis migrañas (que llevaban muchos años siendo compañeras de viaje) han disminuido muchísimo. De hecho, no recuerdo la última vez que tuve una. Y ¿todo esto por iniciar una dieta vegetariana? , pues seguramente no. Muchos de estos beneficios empecé a notarlos cuando comencé a practicar Yoga y creo que los dos son la pareja de baile perfecta o por lo menos la que a mí me ha funcionado para encontrarme mejor que nunca. Por este motivo, iniciaré en el blog dos secciones nuevas. Una en la que compartiré mi experiencia con la práctica del Yoga y otra, en la que compartiré recetas vegetarianas, en las que Pablo Fuente (chef que ha pasado por restaurantes de la talla de Martín Berasategui o Quique Dacosta y actualmente responsable de la cocina de Bacus (Almería) ) nos demuestra que podemos hacer recetas vegetarianas disfrutando (y mucho) de la comida y que hay vida más allá de las verduras a la plancha y el tofu.

ESPAGUETIS DE CALABACÍN

Ingredientes para dos personas:

1 Calabacín

Queso parmesano

2 huevos

Dos cucharadas soperas de mantequilla

Trufa en aceite

Elaboración:

Cortar el calabacín en tiras con ayuda de una mandolina.

 

Engrasar la sartén con la mantequilla y bajar el fuego para que ésta no se queme. Cuando esté totalmente fundida, añadir el calbacín.

 

 

Añadir un poco de agua y un poco de sal. No parar de mover hasta que el calabacín empiece a ablandarse.

 

 

Cuando ya tiene una textura más blanda, sacamos un poco de agua de la sartén y seguimos moviendo.

Si alcanza demasiada temperatura, retiramos la sartén del fuego y la apoyamos sobre una superficie fría mientras hacemos movimientos circulares ( similares a los que se realizan para hacer el pil pil ) De esta manera, conseguimos que ligue mejor la mantequilla con el agua y el calabacín.

 

 

Una vez que el calabacín tiene una textura similar a la de la pasta al dente, lo sacamos al plato, hacemos un pequeño hueco en el centro y colocamos una yema de huevo. Añadimos sal y pimienta.

 

 

Para finalizar, sólo nos queda agregar la ralladura de parmesano y de trufa.

 

 

Mezclamos todo y…¡a disfrutar!

  • Es importante que la trufa no sea la convencional que podemos encontrar en el supermercado, ya que cambiaría mucho el sabor del plato. Es recomendable comprar una de mejor calidad en alguna tienda gourmet. Si no fuera posible, podemos prescindir de la trufa pero contando siempre con un queso parmesano y una mantequilla de calidad. ¡ Los pequeños detalles, son los que marcan la diferencia !

Os prometo que es un plato súper rápido de hacer y está IMPRESIONANTE.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *